Estudio sobre la actividad de las marcas en las redes sociales

A priori, ¿qué empresa te parecería más dinámica en redes sociales? ¿Movistar o Danone? El ‘Primer estudio de la actividad de las marcas en medios sociales’, elaborado por IAB Spain, asegura que las empresas de alimentación consiguen que los usuarios generen más contenidos en Facebook, Twitter, Youtube, LinkedIn y Tuenti que las de telecomunicaciones. Un dato que, al menos a mí, me ha resultado sorprendente.

Para realizar este informe, que ha analizado las empresas que más invierten en la web 2.0, se han considerado distintas variables que miden la interacción del usuario con la marca:

  • Presencia: define la comunidad y actividad que realiza la marca en los medios sociales.
  • Respuesta: establece la reacción de los usuarios ante la presencia de la marca.
  • Generación: implica la creación de contenidos por parte de los usuarios en los medios sociales donde la marca está presente.
  • Sugerencia: supone una recomendación por parte del usuario a su propia comunidad.

¿Dónde está la media en redes sociales?

Si quieres saber si tus interacciones con la comunidad están o no entre valores normales con respecto a las grandes compañías, el estudio ofrece datos interesantes. Cada firma genera, por ejemplo, un promedio de 145 contenidos mensuales. La comunidad media de las empresas analizadas es de 124.430. Y los internautas recomiendan en 0,18 (por cada 100 usuarios) veces los contenidos que presentan las marcas.

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Casa de Muñecas: Redes sociales, nuevas formas de creación y futuro del libro

Casa de muñecas, de Patricia Esteban Erlés

El miércoles pasado asistí a la presentación del nuevo libro de Patricia Esteban Erlés, ‘Casa de Muñecas‘, un compendio de microrrelatos en torno a las estancias de un edificio que ha ilustrado Sara Morante con gusto exquisito. Lo compré ayer mismo, así que poco puedo deciros del texto. Leer microrrelatos es como comer moras o polvorones: hay que degustarlos en pequeñas dosis para no caer en el empacho. Pero, después de haber devorado ‘Manderley en venta’, os lo recomiendo casi con los ojos cerrados. O muy abiertos. Merece la pena.

La eternidad es el infierno de los muñecos

Frases lapidarias de los muñecos asistentes aparte, lo que más interesa a este blog es el proceso creativo de este libro, cuya gestación ha empezado a incorporar redes sociales e inteligencia colectiva en estado puro. Tímidamente, eso sí. Esteban Erlés se hizo el propósito de escribir un microrrelato diario y colgarlo en Facebook para ir enriqueciendo su proceso de escritura con los comentarios de los lectores, lo que cerró un interesante y productivo bucle entre la cuentista y su público, que se convirtió en coautor después de pasar por la criba de la escritora.

Las redes sociales son un agujero sin fondo que te comen los pies y las orejas, pero también te permiten establecer relaciones laborales y personales muy interesantes y productivas

Porque, tal y como contó Esteban Erlés, hasta la ilustradora de este compendio de microcuentos era una de las seguidoras en Facebook de su experimento literario. Así que, sin quererlo, Casa de muñecas es un proyecto de crowdsourcing: Esteban Erlés puso los textos, los seguidores los enriquecieron, Morante se encargó de los dibujos y Juan Casamayor editó el conjunto. Sin darse cuenta se pusieron de acuerdo para hacer lo que mejor sabían hacer. La calidad del resultado creció exponencialmente o, al menos, ofreció derroteros creativos, ideas nuevas y sinergias que nunca habrían salido de una única mente pensante. ¿Estamos ante un cambio de paradigma narrativo? Se está produciendo poco a poco, pero parece que sí. Veamos aquí algunas de sus características.

Patricia Esteban Arlés y Sara Morante en la presentación de Casa de muñecas

Patricia Esteban Arlés, escritora, y Sara Morante, ilustradora, durante la presentación de ‘Casa de muñecas’

Autor-director de creación colectiva
El autor desaparece, se diluye o pasa a asumir funciones de coordinación o filtro de una pléyade de ideas que provienen de todas partes del mundo. Un ejemplo reciente de este nuevo paradigma de autoría colectiva es Gesamt, un desafío que el director Lars von Trier lanzó al mundo para tratar de dar con una obra maestra total.

Escritor community manager
Con la excepción de bestsellers como ‘Juego de Tronos’ o ‘Crepúsculo’, en los que las editoriales sí dedican recursos para marketing y comunicación, el escritor asume cada vez más la labor de promoción de su obra y de community manager de sus propios seguidores. Publica y vende porque tienen una comunidad que le sigue y a la que mima y dinamiza, al contrario de lo que sucedía en el pasado: que como publicaba, tenía una red infinita de seguidores. La autoedición empieza a amenazar a figuras muy interesantes y, en mi opinión, fundamentales dentro del mundo del libro, como es el caso del editor.

La cultura de lo hiperbreve
El ‘homo distraidus’ que popularizó un anuncio de Nestea no es sólo leyenda. Textos como ‘Concéntrate’ de Harriet Griffey y ‘Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?’ de Nicholas Carr ponen de manifiesto cómo el hipertexto, la conectividad permanente y las interrupciones continuas de mensajes y correos electrónicos están afectando a nuestra capacidad de concentración y nuestra inteligencia. Para empezar, cada vez nos cuesta más enfocarnos en textos largos que requieren esfuerzo y dedicación. Y las consecuencias de este fenómeno se dejan ver también en el mercado literario: predominan los bestsellers de miles de páginas, pero que se leen con facilidad porque son pura acción; y se retoma el relato y la literatura hiperbreve, que muchos consideraban hasta hace poco, de manera muy injusta, géneros menores. En realidad, este tipo de textos requieren menos tiempo de lectura, pero son ricos en significados, técnicamente muy complejos y necesitan reposo y reflexión para sacarles el máximo partido.

El libro impreso: algo más que texto
Porque incluso algo aparentemente anodino, como el soporte, también influye en cómo leemos y en lo que retenemos.

‘¿Los libros electrónicos hacen más difícil recordar nuestras lecturas?’ es un artículo publicado en la revista Times donde se indica que, de acuerdo con algunos neurocientíficos, la lectura electrónica afecta nuestra memoria, es decir, es más difícil recordar lo que hemos leído y datos como los nombres de los personajes no se mantienen tan fácilmente cuando los hemos leído a través de una pantalla.

Este extracto del post de Los Poetas del Rock reabre otro interesante debate sobre el futuro del libro en papel. Pero mientras se resuelve la cuestión de si leemos más o menos con los e-readers y de si recordamos mejor o peor lo que visionamos en soporte electrónico, las editoriales tradicionales están cuidando la edición para tratar de potenciar (y de salvar) los ejemplares en papel. El libro objeto, el libro lujo. Como es el caso de ‘Casa de muñecas’ con sus cuidadas ilustraciones, que inspiró este post sobre posibles tendencias en el mundo del libro.

Portada de Casa de muñecas, de Patricia Esteban Erlés

Páginas de Espuma edita ‘Casa de Muñecas’, de Patricia Esteban Erlés

Facebook, redes sociales y movilización offline

Mensaje mostrado en Facebook durante el experimento dirigido por Fowler

Uno de los mensajes que se mostraron a los usuarios de Facebook para invitar a los internautas a que acudieran a votar en las elecciones al Congreso de Estados Unidos del 2 de noviembre de 2010.

Hay un debate que siempre se repite en los corrillos de los que nos dedicamos al community management. Tienes que promocionar un acto para una organización para la que trabajas como responsable de redes sociales. Organizas un evento en Facebook e invitas a tu red de seguidores. Cuarenta confirman su asistencia, ocho te dicen que quizá vendrán y tú te quedas tan tranquilo porque crees que lo vas a tener a rebosar. Pero, llegado el día, te encuentras allí con 15 personas. La conclusión que hasta ahora se extraía de esto es que hay un abismo infranqueable entre el comportamiento online de un individuo y su conducta en el mundo fuera de Internet. Que lo que se uno dice que hará en la Red no tiene por qué corresponderse en absoluto con la realidad.
Ahora un estudio de la Universidad de California en San Diego, llevado a cabo por James Fowler y varios compañeros de los departamentos de ciencias políticas, psicología y genética médica, afirma justo lo contrario. Según publica Nature, nuestro comportamiento online y offline está mucho más relacionado de lo que creíamos hasta ahora. De hecho, los autores de este artículo lograron con un mensaje en Facebook que 340.000 norteamericanos, que de otro modo se hubieran abstenido, acudieran a votar en las elecciones al Congreso de Estados Unidos del 2 de noviembre de 2010. Este experimento, del que informa El País minuciosamente en una noticia publicada el 12 de septiembre, permitió al equipo investigador calcular que tan solo el 4 por ciento de los que pulsaron el botón “yo fui a votar” en la conocida red social no lo hicieron en realidad. Un porcentaje ridículo y muy por debajo de lo que se esperaba.
Pero otra conclusión muy interesante de este informe tiene que ver con la viralidad en las redes: El mensaje mostrado sin más tuvo mucha menos efectividad que cuando la invitación a votar provino de seis amigos cercanos que aseguraban que ya lo habían hecho. ¿Fallan las redes sociales o fallamos nosotros como community managers cuando queremos atraer gente a un evento o conseguir viralidad? Los internautas siguen quizá haciendo poco caso a mensajes corporativos o institucionales, de los que recelan por sistema, pero se fían de lo que les recomiendan personas cercanas.

Organizaciones como Change.org consiguen propagar sus campañas a una velocidad trepidante por la Red y movilizar a miles de personas para que apoyen sus causas, eso sí, en el ámbito enteramente online. El mecanismo es sencillo: firmas una petición para que, por ejemplo, los supermercados locales den a ONG locales la comida que tiran, e inmediatamente aparece en tu biografía de Facebook. Hay amigos que lo ven y sin más corren a firmar. También puedes invitar directamente a contactos que reciben tu mensaje para que apoyen la iniciativa. Se lo ponen todo fácil a un internauta que apenas tiene que rellenar formularios de registro ni perder más de 20 segundos en realizar todas estas operaciones.

La capacidad de adaptación implica capacidad de trabajo y de observación. Incluso los que parecen más reticentes a las redes sociales, como los personajes más famosos o los políticos, están abrazando ya estas formas de comunicarse.

Así opina Emilio Márquez en las conclusiones del Desayuno de trabajo de Networking Activo sobre Social Media porque, vistos los resultados, políticos y gobernantes deberían dejarse ver más en el mundo online. Pero el informe de Networking Activo también saca otras interesantes conclusiones para quienes se dedican a esta profesión, como que Internet es cada vez es más móvil -y las redes sociales no podrán huir de esta tendencia-. A los que dinamizamos comunidades, sólo nos queda reflexionar, evolucionary aprender de quienes consiguen éxito masivo en este medio.